"Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomad, este es mi cuerpo.» [23]Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos" Mc 14, 22-24.
Después de acabarsu misión, antes de regresar al Padre, Jesús reunió a sus discípulos en una Cena de despedida el día de Jueves Santo. En esta Cena, Jesús nos deja su Testamento, todo lo que nos puede dejar a su familia. Esta Cena es la mejor herencia que nos ha dejado Jesús para recordarle y hacerle presente. Son tres regalos los que nos deja muy importatantes:
El mandamiento de amor después de lavar los pies.
La Eucaristia: El pan es su cuerpo y el vino su sangre.
El servicio de los sacerdotes para que partan el pan.